Uno de los problemas más habituales por los que muchos pacientes llegan a consulta es por referir que se sienten “enganchados” a su pareja, que sufren por estar inmersos en una relación insatisfactoria pero que hay algo que no les deja salir.

Si miramos en la literatura escrita al respecto, no encontramos mucho material, lo cual parece sorprendente por lo extendido que está esta problemática en la sociedad actual. Dentro de lo que podemos encontrar, topamos con dos principales posturas: aquellos que consideran que la dependencia emocional es como una adicción pero sin sustancia, y aquellos que consideran que tiene que ver más con patrones de personalidad y con formas de relacionarse de la persona. Nosotros, para hablar de este tema, vamos a encuadrarnos en la segunda postura.

¿Qué es la dependencia emocional?

Podríamos definir la dependencia afectiva o emocional como una necesidad de cubrir unas necesidades personales insatisfechas mediante las relaciones íntimas con otras personas. Vivimos en una cultura en la que los mitos del amor romántico están muy presentes en la sociedad. Por ello, que tu bienestar dependa de una relación de pareja no es algo que se viva como problemático. En la práctica, nada más lejos de la realidad.

Dependencia emocional

Para conseguir cubrir sus necesidades afectivas, el dependiente se ve inmerso en relaciones que vive con mucha intensidad y las cuales suelen generarle mucho sufrimiento. Su relación de pareja pasa a ser el centro de su vida, llegando a descuidar las demás esferas (vida familiar, social, laboral, personal…). Es decir, el dependiente se centra tanto en su relación de pareja que su equilibrio y su bienestar emocional van a depender de lo que reciba de la otra persona, lo cual suele ser siempre menor que lo que esta persona aporta, por lo que con frecuencia se sentirá frustrada. Esto ocurre tanto si el dependiente se encuentra en contacto con la pareja o persona deseada como si no lo está, ya que también ocupa la mayor parte de sus pensamientos.

El dependiente basa su autoestima y su valía personal en cómo se desarrolla su relación de pareja y en qué medida el otro se ajusta al ideal que tiene de pareja. Por ello, invertirá grandes esfuerzos en hacer comprobaciones de si está recibiendo las señales que le indican que es valioso. Para ello, buscará a la otra persona, querrá saber qué hace, dónde está, con quien habla, en qué piensa y, en los tiempos que corren, es probable que utilice las redes sociales como medio para alcanzar su fin, viéndose inmerso en un bucle de inseguridad e insatisfacción.

¿Cómo me doy cuenta de que tengo un problema de dependencia emocional?

Como ya hemos comentado, la sociedad valida principios sobre el amor romántico en los que es sano descuidar tu bienestar para cuidar el de la otra persona por lo que, en un primer momento, será difícil identificar el problema.

Para poder reflexionar al respecto, recomendamos atender la siguiente frase: “si duele, no es amor”. Presentar sufrimiento dentro de algo que debería aportar bienestar y crecimiento suele ser un indicador de que algo no va bien.

Dependencia emocional

Puede ser en este punto cuando las personas acuden a terapia o puede ser cuando la pareja no dependiente decide ponerle fin a la relación. Es aquí cuando en el dependiente aparecen sentimientos de angustia profunda, de soledad, de vacío, de ansiedad intensa, llantos y pensamientos sobre la pareja continuos e incapacidad de centrarse en otra cosa. Parece esperable encontrar estas reacciones cuando, como ya hemos comentado, la relación de pareja era el centro de la vida del dependiente. Ahora, sin la pareja, la vida pasa a estar vacía y puede perder el sentido, llegando a presentar incluso deseos de quitarse la vida.

Es curioso ver cómo estas personas se recomponen con relativa facilidad de la caída, presentando al poco tiempo sentimientos de euforia y tranquilidad. Esto suele dar paso a nuevos enganches con nuevas personas ya que no suelen depender tanto de la persona como de lo que significa estar en pareja, por lo que “cualquiera vale”.

¿Cómo vencer la dependencia emocional?

El principal paso para poder vencer la dependencia afectiva o emocional es, sin duda alguna, reconocer que esto es un problema. A lo largo de este post, hemos ido identificando algunas claves para poder darnos cuenta de si estamos dependiendo de otra persona.

Una vez identificado, será recomendable comenzar un proceso terapéutico con un psicólogo, quien los ayudará a entender por qué estamos presentando esta forma de relacionarnos y nos ayudará a estar muy atentos a este tipo de señales para no caer en nuevas dinámicas destructivas.

Dependencia emocional

Por otro lado, será importante comenzar a hacer cambios y enriquecer la vida del dependiente para que la pareja no ocupe la mayoría de las esferas. De esta manera, si la relación de pareja termina, la vida no estará vacía porque habrá muchas más fuentes de las que poder obtener bienestar. Esto además repercutirá en la autoestima del dependiente, ya que al avanzar en el resto de esferas comprobará que es valioso por sí mismo, sin necesitar la aprobación, apoyo o presencia de la pareja.

Esperamos que este post sobre dependencia emocional haya aportado información valiosa y útil para aquellos que se vean inmersos en una relación insatisfactoria de este tipo. Si deseas ampliar información, os dejamos la siguiente bibliografía recomendada:

“Cómo superar la dependencia emocional” J. Castelló Blasco. Editorial Corona Borealis,  2012.

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

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