Decía Albert Einstein que “la creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Por ello, podemos entender como creatividad al proceso de creación y descubrimiento de nuevos problemas y soluciones. Esta definición amplía el foco de lo que comúnmente se entiende por creatividad ya que, muchas veces, la creatividad ha estado asociada a la originalidad o a lo poco convencional. Aunque estos pueden ser procesos creativos, la creatividad no se limita únicamente a ellos.

La creatividad tiene que ver con la capacidad de aportar una nueva visión ante el mundo, ante lo cotidiano o ante diferentes problemas. La creatividad es ver más allá de las leyes de la lógica o de lo previamente establecido, es encontrar caminos nuevos. Por esto, es una capacidad que incluso las grandes empresas están empezando a buscar en las personas que conforman sus equipos y en las entrevistas de trabajo están empezando a aparecer temas más allá de lo estrictamente profesional.

La naturaleza de la creatividad es un concepto que también ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Originalmente, se entendía que la creatividad era un don que solo algunos poseían, llegando incluso a considerarse sobrenatural en tiempos más remotos. Actualmente, y gracias a diversos estudios sobre el cerebro realizados en los años 90, se conoce que la capacidad de ser creativos se encuentra en todas las personas. Sin embargo, no todos la cultivamos para desarrollarla.

¿Cómo influyen los pensamientos y las emociones en la creatividad?

Diversos estudios afirman que, puede que en contra de lo que históricamente se pensaba sobre esto, la creatividad tiene que ver con ausencia de concentración. Se ha demostrado que la creatividad fluye cuando se reduce el control de los procesos cognitivos. Como comentábamos antes, la creatividad tiene que ver con ir más allá de las leyes de la lógica, por lo que habrá que aprender a reducir este pensamiento automático que nos lleva a evaluar cada uno de nuestros pensamientos y dejarlo fluir. Este control nos es útil en momentos de toma de decisiones o de análisis de situaciones, pero si nuestro objetivo es desarrollar la creatividad, tendremos que dejar el juicio a un lado.

Además, nuestro estado emocional va a ser clave en el desarrollo de procesos creativos. Cuanto más querida y aceptada se sienta la persona, mayor va a ser su seguridad personal y más fácil va a ser que pueda dejarse fluir. Muchas veces, la rigidez mental tiene que ver con estados emocionales de angustia, por lo que conocer y manejar nuestras emociones será clave en este proceso. No dudes en pedir ayuda si sientes que tus emociones te están bloqueando, te estarás acercando a poder mirar la vida con flexibilidad y creatividad.

¿Cómo desarrollar la creatividad?

El primer paso para desarrollar la creatividad es darnos cuenta de que todos tenemos la capacidad de ser creativos y que es una habilidad que se puede entrenar de la misma manera que se entrena la lectura.

Una vez nos hayamos dado cuenta de que podemos crear, pondremos a volar nuestra imaginación. Eso sí, sin ponernos la presión o la exigencia de tener que encontrar una respuesta, simplemente permitiéndonos que salga lo que en ese momento tiene que salir.

Para ello, podemos utilizar diferentes técnicas: dibujos, mapas mentales, asociación de ideas… Otra forma de desarrollar esta parte es relacionarnos con niños. Como sabrás, ellos muchas veces no se acogen a las leyes de la lógica y desarrollan historias alternativas. Proponle a tu mente ver la vida a través de sus ojos y únete a sus juegos.

Otra vía para desarrollar la creatividad es el aburrimiento. Cuando estamos en tareas repetitivas o aburridas, nuestro cerebro empieza a generar ideas que pueden ser creativas, por los que aprovecha los momentos de aburrimiento del día a día o reserva espacios para aburrirte y dejar que fluyan los pensamientos.

Aprender un idioma, un deporte, tocar un instrumento musical, una habilidad manual como cocinar o hacer alfarería… Son todo ello opciones que suponen un reto, te sacan de la rutina habitual y te obligan a poner en práctica capacidades y respuestas que puede que no hubieras utilizado antes. Elige un ambiente agradable y que no suponga una exigencia o una obligación para ti, sino que lo utilices como una herramienta para desarrollar ciertas capacidades.

Si te sientes bloqueado, muévete. Uno de los peores remedios para encontrar solución es permanecer estático dando vueltas a una misma idea a la que no ves alternativa de solución. Así que sal de casa, muévete, haz algo de deporte procurando no pensar en aquello que te tiene bloqueado y seguro que el movimiento te inspira para enfrentarte después desde una perspectiva diferente. Por último, no dejes de aprender. La creatividad también pasa por fallar, aprender a equivocarse y a utilizar el error y los momentos de dificultad como una fuente de aprendizaje y crecimiento

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

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