En el campo de la salud mental de los jóvenes, los datos proporcionados por la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH) alarman: la depresión es la primera causa de morbilidad entre los jóvenes, y el suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años.

¿Por qué es importante cuidar la salud mental de los jóvenes?

La respuesta es clara: porque una detección e intervención temprana puede reducir el número de enfermedades mentales graves en este sector.

En un post anterior expusimos las vulnerabilidades de esta población adolescente y destacábamos que la adolescencia, la juventud y los primeros años de la edad adulta son periodos en los que las personas experimentan muchos cambios, algunos de ellos de gran envergadura (ya sea cambiar de colegio, cambiar de casa, acceder a un primer trabajo, los cambios en las relaciones sociales, etc).

Aunque muchos de estos cambios son positivos para la persona, lo cierto es que suelen vivirse con gran estrés, algo que predispone a las personas a desarrollar problemas de salud mental. Predispone porque la persona adquiere cierta vulnerabilidad, aunque no tiene por qué ocurrir siempre.

Al menos la mitad de los trastornos de salud mental aparecen sobre los 14 años, y la cifra aumenta hasta el 75% antes de los 18 años.

¿Qué afecta especialmente la salud mental de los jóvenes?

El bullying, los sucesos traumáticos, el suicidio, la identidad de género, el abuso emocional, el abuso sexual. Al final, como afirmaba Nel González, presidente de Salud Mental España, “esa hostilidad del entorno puede desembocar en esos desasosiegos, en verse prisionero de uno mismo y desarrollar una patología mental“.

Los trastornos más habituales en adolescentes pueden ir desde la depresión, la ansiedad, trastornos de la alimentación, adicciones (de sustancias, de nuevas tecnologías o videojuegos)… . Pero también hay trastornos que suelen pasar más desapercibidos por considerar sus síntomas como propios de la adolescencia, y no se le da la suficiente importancia como para buscar ayuda.

¿Qué hacer si conozco a un joven con problemas emocionales?

Los jóvenes tienen más dificultades para solicitar ayuda y, sobre todo, para expresar sus problemas emocionales porque en multitud de ocasiones no son conscientes de lo que les pasa. Por este motivo, es importante que los adultos estén pendientes del adolescente y que puedan identificar cuándo está ocurriendo algo especial. Un indicativo de que esto es así puede ser un descenso brusco en el rendimiento escolar, por ejemplo.

Es recomendable hablar sin tapujos con los jóvenes y no tomar los síntomas como propios de la adolescencia. En situaciones en las que los adultos no disponen de herramientas para afrontar las dificultades de un adolescente o simplemente el adolescente no confía en ninguna figura de referencia, es importante solicitar ayuda profesional.

Intervenir en un problema emocional o conductual de forma temprana facilita que la salud mental del adolescente no se vea resentida gravemente en la edad adulta.

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

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