En el lenguaje coloquial y en las conversaciones cotidianas, es habitual encontrarnos con la palabra “bipolar”. Cuando una persona cambia de opinión, de estado emocional o parece desplegar comportamientos contradictorios se dice que es una persona bipolar. Este juicio, que no solo desprestigia e ilegitima el cambio expresado por la persona, nada tiene que ver con el trastorno bipolar en realidad.

¿Qué es el trastorno bipolar?

Tal y como lo define la Asociación Bipolar de Madrid, “El Trastorno Afectivo Bipolar es un trastorno orgánico debido a un deficiente funcionamiento de las estructuras cerebrales encargadas de regular el estado de ánimo, de manera que el individuo presenta importantes fluctuaciones, en sus emociones y sentimientos, así como en su nivel de actividad”.

Cabe comentar que existen diferentes tipos de trastorno bipolar, según han definido los manuales diagnósticos. Para poder considerar que la persona tiene esta patología hace falta que cumpla una serie de criterios, entre los que se encuentra que este problema del estado de ánimo interfiera significativamente en su vida cotidiana. Existe el tipo I y el tipo II. Para ampliar información sobre ellos, recomendamos leer nuestro post sobre Trastorno Bipolar.

La creatividad en el Trastorno Bipolar

A lo largo de la historia, han sido muchos los artistas que han utilizado el arte como una vía para expresar sus diferentes estados emocionales. Numerosos pintores, músicos, escritores… han reconocido que atravesar fases de depresión o de manía les permitía conectar de una manera más intensa con sus emociones y su creatividad. Ellos encontraban en el arte una forma de catarsis o de expresión y descarga de esas emociones.

Sin embargo, es atrevido caer en diagnosticar a grandes genios de la historia sin tener información suficiente de su funcionamiento habitual o en establecer una relación entre genialidad y enfermedad mental, por lo que en este post se comenta lo que dice la ciencia sobre esta relación. Para ello, se utilizan las conclusiones obtenidas por Kay Redfield Ramison, una psiquiatra que padece trastorno bipolar desde la adolescencia, que conoce en primera mano los riesgos que entraña y que ha dedicado su vida a estudiar esta patología.

La doctora Redfield, a través de sus estudios que comenzaron en los años 90, encontró que durante un episodio de manía o de estado de ánimo elevado aparece lo siguiente:

  • Estimulación del proceso creativo.
  • Aumento de la autoconfianza.
  • Mayor capacidad para asociar y generar ideas.
  • Sensación de libertad, ausencia de miedo y deseo de experimentar.
  • Aparecen intentos de sofocar la angustia depresiva en donde se estimulan los procesos creativos.

Además, la doctora Redfield encontró en los testimonios de las personas a las que entrevistó que el punto álgido de su creatividad se daba en periodos de remisión o cuando los síntomas eran leves. Esto es debido a que, en episodios de depresión, la persona no presenta la energía suficiente como para movilizarse y, en episodios de manía, la mente va demasiado acelerada y caótica como para poder realizar un trabajo creativo.

Para finalizar, cabe aclarar que uno de los aspectos que concluyen la mayoría de estudios es que no toda expresión de las emociones a través del arte implica la presencia de un trastorno emocional ni toda persona que padece problemas de salud mental es una persona creativa. Al hablar del trastorno bipolar estamos hablando de una patología compleja y grave en donde aparece una alta prevalencia de suicidio, por lo que conviene no trivializarlo ni usar el término con ligereza.

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

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