La Navidad es una época del año en la que las emociones están a flor de piel, tanto en niños como en adultos. Tradicionalmente y en la mayoría de culturas la Navidad ha sido y es una época de compartir con los seres queridos emociones positivas, de tener una oportunidad para volver a casa quien vive lejos y para agradecer y regalar a aquellos que más queremos.

¿Qué emociones aparecen en Navidad?

Las calles llenas de luces, el ambiente navideño, los regalos y las reuniones familiares ayudan a percibir la Navidad como una época llena de emociones que se viven de manera intensa. La ilusión por compartir y regalar con aquellos que más queremos, la alegría y el amor de las reuniones de amigos y familiares, el disfrute de grandes cenas y comidas… Sin embargo, no todas ellas son agradables.

Navidad

Si estamos atravesando un duelo, es decir, si hemos tenido una pérdida reciente y aun no la hemos elaborado, la Navidad nos va a suponer un reto. Los recuerdos se hacen más presentes y la ausencia de la persona se torna más notable. Aparecen emociones de tristeza, de nostalgia, de rabia, de impotencia y de frustración y las ganas de compartir en Navidad disminuyen de forma notable. Puede parecer, incluso, que la Navidad sin esa persona no tiene sentido. Esto puede aparecer asimismo, aunque generalmente de manera menos intensa, cuando un familiar o ser querido vive lejos y no ha podido regresar por Navidad.

Con todas estas emociones cabe esperar que lo que más le apetezca a la persona en duelo sea suprimir la Navidad y meterse en la cama hasta que estas fechas pasen. Sin embargo, no sería la mejor opción ya que solo estaríamos posponiendo la elaboración del duelo. En estos momentos, deberemos hacer un esfuerzo por intentar aprovechar esta Navidad como una oportunidad para avanzar en el proceso de recuperarnos de la pérdida.

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¿Cómo enfrentar el duelo en Navidad?

A continuación, vamos a dejar algunos consejos para resolver esta situación de la manera más llevadera posible:

  1. No te sobrecargues. Organizar las reuniones, decorar la casa, pensar y comprar los regalos… pueden ser tareas que aumentan la presión y la ansiedad de la persona que está en duelo. Esto hará que el desbordamiento llegue antes y el camino se haga más cuesta arriba. Habla con naturalidad de tu situación y tus deseos, pidiendo colaboración a las personas más allegadas, comentando qué es lo que esperas de estas fiestas y acepta la ayuda que ellos pueden brindarte.
  2. Encuentra espacios de relajación. Es habitual que los días previos a las reuniones resulten más estresantes que las reuniones en sí ya que solemos anticipar que las cosas van a ir peor de lo que en realidad marchan. Tomate tu tiempo y tus espacios para descansar y relajarte, haciendo actividades que te hagan disfrutar y que aporten a tu día pequeños espacios de bienestar. Además, durante la reunión, tomate los respiros que consideres necesarios para poder aliviarte si estás sintiendo mucha tensión.
  3. Respétate y cuídate. Escucha tus sentimientos, acéptalos y exprésalos. Estás pasando por momentos difíciles, es normal que sientas esta profunda tristeza, que no tengas fuerzas y que solo desees que estos días pasen. Permítete sentirte así y piensa que estás haciendo lo que en este momento puedes para poder superar ese malestar, no te has quedado en la cama y eso es valiente por tu parte. Compártelo con tus seres queridos para poderlo normalizar y no intentes evitar la presencia de estas emociones con fármacos o alcohol, ya que estarías de nuevo posponiendo la elaboración del duelo.
  4. Simboliza al ser querido y crea nuevas tradiciones. Aunque la persona ya no esté, siempre quedará en tu corazón. Crea algún objeto o lugar simbólico a donde puedas acudir cuando sientas que la persona ya no está y te abrume la sensación de vacío. De esta manera obtendrás la sensación de que esa persona está contigo, su amor queda dentro de ti. No te sientas obligado a participar en rituales para los que no estás preparado, cada proceso lleva su tiempo y solo tú sabes aquello que es mejor para estos momentos emocionalmente tan intensos.

Esperamos que estos consejos hayan servido de ayuda y que, a pesar del dolor de la pérdida, podamos disfrutar de todas aquellas emociones positivas que la Navidad nos brinda. Disfrutemos de la compañía de los que sí están y aprovechemos para practicar la gratitud.

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Desde MentalMadrid os deseamos a todos unas felices fiestas, llenas de amor, de alegría y de compartir momentos con aquellos que más queremos. Gracias por haber estado a nuestro lado durante este 2017 que termina y esperamos poder seguir creciendo en brindar apoyo a personas que buscan un crecimiento personal y familiar.

Equipo MentalMadrid

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