El miedo es una de las emociones básicas del ser humano, presente en todas las personas de todas las culturas (a no ser que algún tipo de patología lo impida, lo cual sería peligroso). A su vez, el miedo es una de las emociones más incapacitantes ya que nos bloquean, nos hacen sentir que no somos capaces y nos llevan a evitar cierto tipo de situaciones.

Sin embargo, muchas veces el peligro que tememos no es real, está creado por nuestros propios pensamientos y se dice entonces que tenemos miedo al miedo. Es decir, tenemos miedo a enfrentarnos a una situación en la que puedan aparecer unas reacciones fisiológicas de miedo, como puede ser: taquicardia, tensión muscular, agitación de la respiración, nudo en la garganta, molestias en el estómago, sudoración…

¿Para qué sirve el miedo?

El miedo, al igual que todas las emociones (por muy desagradables que puedan resultar), tiene una función y nos sirve para informarnos de algo. Si tuviéramos que sintetizar la idea, diríamos que el miedo nos ayuda en nuestra supervivencia.

Evolutivamente, el miedo nos sirvió para poder escapar de los depredadores o para poder permanecer inmóviles y así pasar desapercibidos. En la actualidad, ese peligro ya no existe pero sí puede haber un ataque a nuestra autoestima, a nuestra integridad física o a nuestras personas de referencia que nos sirven de apoyo y sostén. De esta manera, el miedo nos pone en alerta para proteger y salvaguardar aquello que nos da identidad, nos hace sentir valiosos o nos aporta bienestar. Así, es una emoción útil y adaptativa.

Miedo

Sin embargo, el problema llega cuando, como hemos comentado previamente, el peligro no es real sino que es una interpretación que nosotros hacemos de las consecuencias que creemos que tendrá realizar una determinada acción. De esa manera evitamos situaciones y el miedo nos interfiere en nuestra vida cotidiana, limitándonos y generándonos malestar.

¿Cómo puedo manejar el miedo?

En primer lugar, tendré que identificar que estoy sintiendo miedo. Algunas veces, prestamos tan poca atención a nuestro cuerpo y a nuestras emociones que es posible que ni siquiera identifiquemos que estamos sintiendo malestar. Nuestro cuerpo va a ser el primero que detecte que estamos sintiendo miedo o cualquier otra emoción. Desde ahí, nos dará la señal de alerta para que nos paremos a intentar identificar qué está pasando y por qué.

Una vez que hayamos identificado el miedo, intentaremos sostenerlo, nunca escapar de él. Distraernos o hacer como si no estuviera sólo nos servirá momentáneamente. Las emociones forman parte de la vida y, como tienen una función, volverán a aparecer hasta que escuchemos el mensaje que quieren transmitirnos.

Desde ese sostén, trataremos de escuchar por qué estoy sintiendo miedo. ¿Es un miedo real? ¿Qué parte de mi o de mi entorno está en peligro? ¿Hay alguna forma en la que pueda proteger lo que está en peligro? Entonces, actúa en consecuencia.

Miedo

Ahora bien, ¿se trata de un recuerdo del pasado? ¿Estoy temiendo las posibles consecuencias que anticipo que tendrá algo que todavía no ha pasado? Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa, entonces puede que tu miedo no sea adaptativo y te esté interfiriendo o estás sintiendo en peligro algunas partes más profundas o difusas de tu ser (miedo al abandono, miedo al fracaso, miedo a no ser suficientemente bueno…). En cualquier caso, recibir ayuda profesional te ayudará a seguir avanzando y a recuperar tu bienestar.

¿Puedo seguir avanzando aunque el miedo esté presente?

La respuesta a esta pregunta es sin lugar a dudas sí. No te paralices. No dejes que el miedo te bloquee, continúa viviendo a pesar de su presencia (al igual que con el resto de emociones).

Sabemos lo difícil que puede resultar a veces llevar esto a la práctica pero la única manera de ir venciendo los miedos (presentes en todas las personas) es enfrentarlos. Así, descubrirás lo valiente que puedes llegar a ser.

Miedo

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies