El cannabis es la droga ilegal más consumida en el mundo. En la última década su consumo ha aumentado de forma considerable, especialmente entre adolescentes y jóvenes, siendo la edad de inicio cada vez más temprana.

¿Qué es el cannabis?

El cannabis es una droga que se extrae de la planta Cannabis sativa, con cuya resina, hojas, tallos y flores se elaboran las drogas ilegales más consumidas en España: Hachís y Marihuana. Sus efectos sobre el cerebro son debidos principalmente a uno de sus principios activos, el Tetrahidrocannabinol o THC.

Estos preparados se consumen fumados en un cigarrillo liado con tabaco, recibiendo diversas denominaciones entre los adolescentes: porro, canuto, peta, etc.

Al consumirse fumado sus efectos pueden sentirse casi de inmediato y duran entre dos o tres horas. Por vía oral, en cambio, sus efectos aparecen entre la media hora y las dos horas y pueden durar hasta 6 horas.

El THC tiene una vida media aproximada de una semana, lo que significa que una semana después de consumirlo, el organismo solo ha conseguido eliminar aproximadamente el 50%. Esto implica que una persona que consuma solo los fines de semana, no tendrá tiempo suficiente para que se elimine completamente y se irá acumulando en su cerebro, produciendo varios de sus efectos.

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¿Qué efectos inmediatos produce en el organismo?

Sus efectos tras el consumo son: relajación, somnolencia, sensación de lentitud en el paso del tiempo, desinhibición, alegría desproporcionada, enrojecimiento ocular, aumento del ritmo cardíaco y la tensión arterial, sequedad en la boca, percepción distorsionada, empeoramiento del tiempo de reacción y de la atención, dificultades para pensar y solucionar problemas, dificultad para coordinar.

Inmediatamente tras el consumo se produce lo que se llama “borrachera cannábica”.

El sistema cannabinoide desempeña un papel fundamental en el área de la memoria y hace que, de forma natural, nos acordemos más de lo agradable que de lo desagradable, ayudando a eliminar aquellos recuerdos que produjeron un impacto negativo en nuestras emociones.

Efectos a largo plazo:

  • Problemas de memoria y aprendizaje.
  • Peores resultados académicos. Abandono prematuro de los estudios.
  • Dependencia (7-10 % de los que lo prueban)
  • Trastornos emocionales (ansiedad y depresión) y de la personalidad.
  • Enfermedades bronco-pulmonares y determinados tipos de cáncer.
  • Trastorno del ritmo circadiano (arritmias)
  • Psicosis y esquizofrenia (especialmente en individuos predispuestos)

¿Qué riegos y consecuencias tiene el consumo de cannabis?

Su consumo habitual provoca una serie de daños orgánicos y psicológicos:

  • El fumarlo sin filtro, favorece enfermedades como la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar o el cáncer de pulmón. Además, potencia la absorción de sustancias tóxicas.
  • Altera el sistema cardio-circulatorio provocando taquicardias.
  • Puede provocar un aumento de la incidencia de depresiones y psicosis por el consumo crónico de la sustancia.

Su impacto psicológico en el consumo tiene una especial relevancia, dado que quienes lo utilizan principalmente son los jóvenes. Provoca dificultades para estudiar, disminuye funciones de atención, concentración, abstracción y memoria, obstaculizando, por tanto, el aprendizaje. Puede provocar ansiedad y, en personas con predisposición a padecer trastornos mentales, aumenta la aparición de estos trastornos o agrava los que ya se padecen. En concreto, aumenta más de cinco veces el riesgo de padecer psicosis a lo largo de su vida. Cuanto antes se comienza a consumir y más frecuente es el consumo, mayor es el riesgo.

¿Cómo puedo darme cuenta de la dependencia del cannabis?

Los síntomas de abuso o dependencia del cannabis son muy notorios e influyen en el día a día de la persona que lo consume:

  • Abandono del grupo de amigos no consumidores.
  • Desinterés por actividades que no tienen relación directa con el consumo.
  • Preocupación por disponer de cannabis.
  • Uso compulsivo del cannabis.
  • Problemas de rendimiento escolar o laboral.
  • Irritabilidad, agresividad, inquietud, nerviosismo, disminución del apetito y dificultades para dormir, que ceden al consumir cannabis.

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Mitos y realidades sobre el cannabis.

  1. Mito: Es un producto inofensivo para la salud por ser un producto natural. Es una droga ecológica. Realidad: Su consumo provoca alteraciones en el funcionamiento normal del cerebro, lo cual no es nada ecológico.
  2. Mito: Se consume porque está prohibido, si fuera legal se consumiría menos. Realidad: El alcohol y el tabaco son drogas legales y son las más consumidas entre los jóvenes.
  3. Mito: Tiene efectos terapéuticos, por lo que no debe ser tan malo fumarlo. Realidad: Sus usos médicos se realizan de manera controlada y no tienen nada que ver con su uso recreativo.
  4. Mito: Su consumo puede controlarse ya que no produce adicción. Realidad: Su consumo continuado puede producir adicción, especialmente cuando se consume en la adolescencia.
  5. Mito: Fumar cannabis es menos perjudicial que fumar tabaco. Realidad: El cannabis contiene muchos de los carcinógenos y mutágenos del tabaco y en mayor cantidad (un 50% más). Además, la forma de su consumirlo (fumada, sin filtro y con aspiraciones profundas) aumenta los riegos de padecer cáncer.

Aquí os dejamos un vídeo en el que se explica en que consiste el cannabis y sus efectos:

Equipo MentalMadrid

MentalMadrid

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