Tras otro verano más que desgraciadamente no hemos podido disfrutar sin incendios, nos hacemos un sin fin de preguntas: ¿será provocado?, ¿tendrá un trastorno mental quien lo provoque?, ¿cuál es el motivo que mueve a la persona para iniciar un fuego de forma deliberada?, ¿cómo lo hace?, ¿qué siente?, ¿cómo es esa persona?, ¿qué se le pasa por la cabeza?, ¿qué podemos hacer ante esto? En este post intentamos dar luz a algunas de vuestras cuestiones.
¿Qué es la piromanía?
La Piromanía se define como la provocación de incendios de forma deliberada e intencionada en más de una ocasión.
¿Qué sienten las personas que sufren piromanía?
Las personas con piromanía sienten tensión o excitación antes de provocar un incendio. Una vez que ha comenzado el fuego, muestran fascinación, interés, curiosidad o atracción por las llamas y por el contexto en el que se encuentra, con los efectivos que se hayan desplazado hasta el lugar para sofocar el fuego, los instrumentos con los que cuentan para hacerlo, etc.
Cuando una persona que sufre piromanía provoca un incendio o presencia/participa en sus consecuencias, siente placer, gratificación o alivio.
¿Sufren piromanía todas las personas que provocan un incendio?
La respuesta es clara: no. No son casos de piromanía aquellos en los que el incendio se provoca con otros fines: para obtener beneficio económico, para mostrar su ira, etc.
¿Cuáles son las causas de la piromanía?
Aún están por determinar. Lo que parece claro es que intervienen tanto factores individuales como ambientales, entre los que destacamos los siguientes:
Factores individuales:
- Actitudes antisociales.
- Búsqueda de atención.
- Falta de habilidades sociales y de seguridad.
Factores ambientales:
- Mala supervisión.
- Presión de grupo.
- Acontecimientos vitales estresantes.
¿Es un trastorno muy frecuente?
La piromanía es un trastorno relativamente poco frecuente, que afecta principalmente a la población masculina.
¿La piromanía tiene tratamiento?
Lo mejor que podemos hacer para intervenir es prevenir. En la prevención de estas conductas adquiere una gran importancia el papel de la educación: debemos tener una buena educación sobre seguridad contra incendios y además debemos enseñar a nuestros hijos a tener un adecuado autocontrol de impulsos.
El tratamiento de la piromanía, una vez que ha sido desarrollada, consiste principalmente en terapia de modificación de conducta que en ocasiones se acompaña de tratamiento farmacológico.
Recordemos siempre que “Lo que demos a nuestros hijos, nuestros hijos lo darán a la sociedad“ Karl A. Menninger.





